Sus trabajos en ratas, monos y mujeres son concluyentes: la píldora del día después inhibe la ovulación, pero nunca la implantación. Es decir no es microabortivo. El fallo del TC cita sus trabajos para decir exactamente lo contrario. ¿Cree que le deben disculpas? “Se las deben al público y sus conciencias”, dice.
Extraido de La Nación.cl (Viernes 25 de abril de 2008)
Es considerado una eminencia en el área de la reproducción y fertilidad humana. De hecho es uno de los inventores del implante subcutáneo que hoy usan millones de mujeres como método anticonceptivo.
Pero en los últimos años es especialmente reconocido por sus trabajos sobre el levonorgestrel: el principio activo de la llamada píldora del día después. De hecho lo invitan constantemente a exponer sus investigaciones en el extranjero que dan cuenta del efecto no abortivo de la pastilla. No es todo. Trabaja actualmente en un nuevo anticonceptivo de emergencia basado en una droga de uso masivo.
Por eso y pese a estar en un Congreso de Obstetricia y Ginecología en El Salvador se las arregló para hacer un espacio en su agenda y publicar -este miércoles en la prensa escrita- una carta en la que expresa su profunda desazón por la forma errónea en que el fallo del Tribunal Constitucional lo cita 32 veces para validar su resolución, tal como adelantó este medio en portada el martes pasado.
"La incongruencia entre lo que publicamos en nuestro texto y lo que el TC expresa en el considerando trigésimo segundo del fallo pone en evidencia una transgresión a la verdad. Sostenemos que para defender la vida no es necesario faltar a la verdad, la cual debe estar por encima de cualquier otra consideración", dice la aclaración pública.
Lo del TC, ¿fue una mala interpretación de su trabajo o una tergiversación?
-Una carta publicada hoy (ayer en un matutino) dice que me citaron 32 veces en el fallo. Entonces es obvio que la sólida evidencia experimental que pusimos a su disposición no penetró en la mente cerrada de algunos de los miembros del TC. Nuestra carta muestra claramente una tergiversación que engaña al público lector y que no se atenúa en su maleficencia porque me hayan citado 32 veces.
-¿Cuál su sensación como científico al leer el fallo y el mal uso de su trabajo?
-Desde Marzo del 2001 he sido testigo de la tergiversación de la verdad por parte de los detractores de la píldora. Si usted revisa los titulares de los diarios de entonces comprobará que en esa época afirmaban categóricamente que la píldora es abortiva y lo hacían sin tener ninguna evidencia. De hecho la evidencia nunca llegó, por lo que ahora se limitan a afirmar que no se ha demostrado fehacientemente que no sea abortiva en la mujer. Su estrategia actual es sembrar esa duda para luego argumentar "ante la duda abstente". Frente a esto, mi sensación es que no los moviliza la búsqueda de la verdad sino que la necesidad de que la realidad se ajuste a sus dogmas y creencias.
-¿Sienten que le deben, al menos, una disculpa?
-Se la deben al público y a su conciencia.
-¿Qué opinión le merece el trabajo del TC considerando el hecho de que el errado uso de sus conclusiones sirvió de base para un fallo que finalmente prohíbe la píldora en el sistema público?
-No me parece justo emitir un juicio parejo sobre todos los miembros del TC. Algunos, lamentablemente la minoría, se dieron el trabajo de analizar concienzudamente las publicaciones científicas para establecer el peso de las evidencias y las interpretaciones que se pueden desprender legítimamente de los datos. Otros prefirieron creer lo que dicen quienes profesan sus mismas creencias.
-Usted está trabajando en una "nueva píldora del día después", ¿será una solución frente a la situación post fallo del TC? ¿No teme que los grupos conservadores impugnen también su trabajo, cuando éste pueda ser comercializado?
-No tengo nada que temer mientras siga fiel a lo que dicen los resultados de la investigación científica.
Jóvenes: un 73,1% tomaría la píldora
El 71,2% de los jóvenes estima que la píldora del día después es un método de emergencia que puede evitar un futuro embarazo, mientras un 73,1% de los jóvenes consideraría la opción de tomarla después de una relación sexual sin protección.
Así lo revela el estudio “Aborto: motivadores y frenos” dado a conocer ayer por Adimark en el que se encuestó a 1.241 santiaguinos, de ambos sexos, entre 13 y 39 años de edad, en marzo pasado.
La mayoría de los encuestados corresponde a hombres, del estrato socioeconómico C3, con edades que fluctúan entre los 15 y los 25 años.
El estudio concluye que para los jóvenes, la píldora del día después no se relaciona con el aborto, pese a que un 26,5% afirma que “puede ser abortiva”.
Al ser consultados directamente sobre el aborto, un 93,8% de las jóvenes encuestadas reconoció que en caso de quedar embarazada sin haberlo planificado, tendría ese hijo. Pero un 67,5% aprobaría la medida extrema en caso de violación y el 63,8% cuando está en peligro la vida de la madre. Además, un 51,2% no cree que el aborto sea un delito.
La mayoría de las personas consideradas en el estudio menciona el rechazo familiar y la imposibilidad de cumplir metas personales o profesionales como las circunstancias más probables para que una mujer se practique un aborto.
La investigación establece que si bien la mayoría rechaza la práctica, muchos de los encuestados confidencia que ante un embarazo no planificado, el aborto podría ser una alternativa.